Título: La casa torcida
Autora: Agatha Christie
Editorial: Espasa
Género: Novela negra
Tres generaciones de la familia del multimillonario griego Aristídes Leonides conviven en Inglaterra bajo el mismo techo: una curiosa mansión de estructura inclinada. Una multitud de personajes se entremezcla en los pasillos y las estancias de la casa, incluidas la joven y hermosa Brenda, segunda esposa del anciano patriarca, y Sophia, su más avispada nieta, cuyo futuro suegro es comisario de policía. Sin embargo, la paz hogareña se trunca cuando Arístides es envenenado. Las sospechas recaen sobre todos los miembros de la familia.
¿Quién es el asesino?
El misterio está servido.
«Escribir La casa torcida fue un placer de principio a fin, y creo poder afirmar que es una de mis mejores obras», Agatha Christie
Considerada por muchos lectores la mejor obra de Agatha Christie, La casa torcida me ha atrapado de principio a fin. He leído infinidad de libros de la conocida "Dama del misterio", de hecho sus novelas fueron las primeras que leí de este género y las culpables que sienta fascinación por él, pero no había tenido oportunidad de leer esta obra de arte en concreto.
El joven Charles Hayward y Sophia Leonides se conocen en el Cairo y no tardan en enamorarse, y aunque la guerra les obliga a separarse durante dos años, a la vuelta, Charles tiene muy claro que quiere casarse cuanto antes con su amada Sophia. Su reencuentro en Londres no será como Charles había imaginado: el abuelo de Sophia, el millonario griego Arístides Leonides ha fallecido envenenado en su casa, en la conocida como la Casa Torcida, donde vive con toda su familia. Le han inyectado "eserina" lugar de insulina, ya que alguien cambió deliberadamente el contenido de la jeringuilla. Sophia le confiesa a Charles que no pueden casarse sin antes saber quién ha sido el asesino, por lo que Charles se involucrará en la investigación, junto con Scotland Yard, con el fin de casarse con su amada.
Así se inicia esta historia de secretos en el seno de una familia aparentemente feliz y unida, pero que entraña toda una red de misterios oscuros, con personajes realmente especiales y extravagantes. En la peculiar morada familiar, Charles se entrevistará y convivirá con los familiares del viejo Arístides: su segunda esposa, la jovencísima Brenda Aristides, Lawrence Brown, el maestro de los niños; también reside Edith de Haviland, hermana soltera de la primera esposa de Arístides; el hijo mayor de éste, Roger y su esposa, Clemency; y el hijo menor, Philip ,su esposa, la extravagante actriz Magda, junto con sus tres hijos, Sophia, Eustace y la pequeña Josephine; además del servicio, a destacar la vieja y fiel criada, Nannie.
Charles y la policía se enfrentarán a una complicadísima tela de araña, en una familia donde todos parecen tener motivos para haber perpetrado el crimen. Sobre todo, cuando se descubran secretos relacionados con el testamento y fortuna del abuelo Arístides, o la crisis que atraviesa la empresa de Roger Aristides. Todos intentan parecer a su vez inocentes, pero está claro que al menos uno de ellos no dice la verdad. Sobre todo, cuando un segundo asesinato asalta la tranquilidad de esta peculiar familia. ¿Quién está detrás de ambas muertes? ¿Cuál es el móvil del asesino?
Contada con el habitual estilo directo y elegante de la autora, la lectura es muy ágil y se lee rápidamente. La presencia de muchos diálogos entre los personajes y la ausencia de descripciones inocuas, dan frescor y ritmo a la lectura. Una lectura, que se vuelve un auténtico placer para el lector, a la vez que, como ocurre siempre con las obras de Agatha Christie, es prácticamente imposible deducir quién es el culpable hasta que la autora lo desvela literalmente en las últimas páginas. Sin duda, para mí, uno de los finales más sorprendentes de los libros de la aclamada escritora, que aunque va ofreciéndote pistas durante todo el libro, he sido incapaz de adivinar la identidad del asesino. Bravo.
Máxima puntuación; totalmente recomendable. Es imprescindible sobre todo para los amantes del género negro y los admiradores, como yo, de la escritora. Me ha encantando y sorprendido a partes iguales, recordándome a la contemporánea Tormenta de nieve y aroma de almendras, de la sueca Camilla Läckberg, que claramente se inspiró en esta novela de Christie para escribirlo.




