Ficha técnica
Autora: Diana Soledad
Editorial: Editorial Niña Loba (clica para ir a la web de la editorial)Año de publicación: 2020
Número de páginas: 396
Género: Narrativa
Sinopsis de Belleza y náusea
¿Qué pasaría si pudieses elegir entre tener una vida desgraciada en la realidad o una vida feliz en la mente?
Enzo Ignoto viaja de Estados Unidos a Milán a visitar a su padre Liberto después de que su madre haya ingresado en una institución donde los pacientes, en estado vegetal, contemplan gratos recuerdos de forma permanente.
En Italia, Enzo se enfrentará a sus demonios y sus heridas. Indagará las razones que llevaron a su madre a acudir a ese lugar, intentará encauzar la relación con su padre y conocerá a Mara, con quien entablará una relación marcada por la tensión amorosa.En una serie de viajes entre Estados Unidos, Milán, Venecia y la villa familiar, Enzo irá descubriendo los secretos de sus seres más queridos a la vez que deberá encontrar su lugar en el mundo.
Impresiones
La primera frase de la sinopsis me dejó pensando un buen rato y me atrajo considerablmente cuando tuve en mis manos este libro, y es que ¿Qué pasaría si pudieses elegir entre tener una vida desgraciada en la realidad o una vida feliz en la mente? da para pensar mucho, algo que he comprobado durante toda la lectura de Belleza y náusea, un relato intimista lleno de reflexiones y con sentimientos a flor de piel.
Diana Soledad nos ofrece sumergirnos en una historia compleja donde la felicidad es la columna vertebral de un libro que puede parecer sencillo pero que no lo es en absoluto. Nuestro protagonista es el joven Enzo Ignoto, italiano instalado en Nueva York y que lleva una vida aparentemente tranquila y todavía viviendo de sus padres. Tiene un carácter peculiar y difícil, y eso es fruto, como veremos, de una infancia diferente y de no haber cerrado aún muchas heridas del pasado. Sin embargo, su vida dará un giro de trescientos sesenta grados cuando recibe una carta que será crucial para él. Su madre ha decidido pasar lo que le queda de vida en una institución en estado vegetal donde solo tiene recuerdos positivos de forma permanente, es decir, donde es feliz. Esta nueva situación, que se le hace tan extraña e irreal, le lleva a viajar a Milán donde todavía reside su padre. Quiere vender la vieja casona familiar porque necesita dinero para poder continuar con su vida disoluta, pero también necesita muchas respuestas ya que se da cuenta que desconoce muchas cosas de su familia. Tampoco sabe que el país alpino transformará su vida y dará un vuelco a todo su mundo. Mentiras, viejos conflictos y secretos harán tambalear la vida de Enzo.
Diana Soledad escribe bonito, con una prosa que me ha parecido sencilla pero es que a veces la sencillez es difícil de conseguir, y sin duda alcanzarla es la clave del éxito en una lectura como esta, que debe leerse con calma y sin prisas. Sabe decir mucho con muy poco y eso es totalmente elogiable. El libro está cargado de diálogos y los capítulos breves ayudan a dar ritmo a una historia intimista y que gira en torno al protagonista principal, Enzo, y también a Mara, a la que le unirá una historia amorosa digamos que como poco peculiar, cargada de tensión, ya que ninguno de los dos tiene un carácter precisamente fácil ni tranquilo.
Los que acudís por este blog sabéis que este género no es el que más me atrae ni con el que más disfruto, quizá sea eso lo que me ha impedido exprimir al máximo esta lectura, no por la narración de la autora ni por la historia original que guarda, sino que creo que ha sido algo más personal y de gustos de esta lectora. No obstante, quiero subrayar que la pluma de Diana promete y mucho, ya que a través de esta historia intimista y psicológica logra armar un relato que conlleva muchas reflexiones y que ahonda en los sentimientos más humanos e íntimos, para terminar con un final perfecto para esta historia.
VERO M.
Diana Soledad nos ofrece sumergirnos en una historia compleja donde la felicidad es la columna vertebral de un libro que puede parecer sencillo pero que no lo es en absoluto. Nuestro protagonista es el joven Enzo Ignoto, italiano instalado en Nueva York y que lleva una vida aparentemente tranquila y todavía viviendo de sus padres. Tiene un carácter peculiar y difícil, y eso es fruto, como veremos, de una infancia diferente y de no haber cerrado aún muchas heridas del pasado. Sin embargo, su vida dará un giro de trescientos sesenta grados cuando recibe una carta que será crucial para él. Su madre ha decidido pasar lo que le queda de vida en una institución en estado vegetal donde solo tiene recuerdos positivos de forma permanente, es decir, donde es feliz. Esta nueva situación, que se le hace tan extraña e irreal, le lleva a viajar a Milán donde todavía reside su padre. Quiere vender la vieja casona familiar porque necesita dinero para poder continuar con su vida disoluta, pero también necesita muchas respuestas ya que se da cuenta que desconoce muchas cosas de su familia. Tampoco sabe que el país alpino transformará su vida y dará un vuelco a todo su mundo. Mentiras, viejos conflictos y secretos harán tambalear la vida de Enzo.
Diana Soledad escribe bonito, con una prosa que me ha parecido sencilla pero es que a veces la sencillez es difícil de conseguir, y sin duda alcanzarla es la clave del éxito en una lectura como esta, que debe leerse con calma y sin prisas. Sabe decir mucho con muy poco y eso es totalmente elogiable. El libro está cargado de diálogos y los capítulos breves ayudan a dar ritmo a una historia intimista y que gira en torno al protagonista principal, Enzo, y también a Mara, a la que le unirá una historia amorosa digamos que como poco peculiar, cargada de tensión, ya que ninguno de los dos tiene un carácter precisamente fácil ni tranquilo.
Los que acudís por este blog sabéis que este género no es el que más me atrae ni con el que más disfruto, quizá sea eso lo que me ha impedido exprimir al máximo esta lectura, no por la narración de la autora ni por la historia original que guarda, sino que creo que ha sido algo más personal y de gustos de esta lectora. No obstante, quiero subrayar que la pluma de Diana promete y mucho, ya que a través de esta historia intimista y psicológica logra armar un relato que conlleva muchas reflexiones y que ahonda en los sentimientos más humanos e íntimos, para terminar con un final perfecto para esta historia.











